Se agotan las lagrimas y la pena inteligente se hace más fuerte y se queda estancadada ahí.
¿Cómo diferenciar las lagrimas de dolor a las lagrimas del miedo?
Y me repito siempre...inutil, tonta, llorona.
Llorona.
Otra vez desconcertada y sin inspiración, en estos días he pensado en abandonar y cerrar el blog...
Ya no hay ideas, ya no hay palabras que tengan sentido a ojos ajenos, a mis propios ojos.
Tantas palabras, tantas letras. Y tan 'rara' yo.
Ya no extraño abrazos ajenos, ya no idealizo a gente, ya no me duelen traiciones antigüas, ya no me importa existencias ajenas y antigüas.
¿Los recuerdos realmente se pueden controlar y domesticar?
Hoy hay otros abrazos, hoy el ideal no esta pero esta el exacto, hoy hay sentimientos revueltos, opiniones extrañas de cosas, hoy hay dolor enterrado por alegría, hoy me gustaría vivir más.
Hoy hay sueños nuevos.
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